El bolsillo, según la RAE, es una bolsa pequeña, con una abertura fija, que se cose a una prenda de vestir o se añade a otros objetos.
Este recurso puede ser decorativo a la vez que funcional y, si bien hay diseño básicos estandarizados, podemos jugar con la creatividad y darle valor a una prenda sumando el uso de este elemento de una forma diferente.
A continuación te dejo una breve clasificación y descripción de los bolsillos más utilizados:
Bolsillos plaqué o plaquet:
Se trata de un bolsillo que se coloca en la parte exterior de la prenda, generalmente con una solapa o ribete que lo cubre. Es visible y suele estar cosido a la superficie. Por lo general, van cosidos en 3 lados, dejando el restante para la apertura. Pueden tener distintas formas (cuadrado, redondeado, bordes con quiebres). Pueden ir forrados, pueden tener tapa o solapa, botón, tener fuelle, etc. Estos bolsillos se preparan por separado y luego se aplican a la prenda.
Bolsillos con ojal:
Este tipo de bolsillo está hecho con una abertura en la tela que permite insertar la mano. Suele ser más discreto y se encuentra en prendas como chaquetas o pantalones. Pueden ser ojales simples, con botón, con cierre, u ojales inclinados típicos de sacos y blazers.
Bolsillos laterales:
Ubicados en los laterales de la prenda, pueden ser de diferentes formas (abiertos, con tapa, etc.). Son comunes en pantalones y chaquetas. Pueden ir a la vista o escondidos en la costura.